{"id":28406,"date":"2015-05-26T00:00:00","date_gmt":"2015-05-25T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/fundaciosetba.org\/el-objetivo-indiscreto-del-molino-publico\/"},"modified":"2015-05-26T00:00:00","modified_gmt":"2015-05-25T23:00:00","slug":"el-objetivo-indiscreto-del-molino-publico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fundaciosetba.org\/es\/el-objetivo-indiscreto-del-molino-publico\/","title":{"rendered":"El objetivo indiscreto del Molino (P\u00fablico)"},"content":{"rendered":"<h2>El objetivo indiscreto del Molino (P\u00fablico)<\/h2>\n<p><strong>Reportatje de Lidia Penelo<\/strong><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/fundaciosetba.org\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/img-la-vida-es-puta-20110112061307.jpg\" alt='Untitled' \/><\/p>\n<p><strong>El objetivo indiscreto del Molino<\/strong><\/p>\n<p><strong>Una muestra del fot\u00f3grafo Josep Tobella recupera el Molino de los a\u00f1os setenta, cuando Christa Lemm y La Ma\u00f1a llenaban la sala.<\/strong><\/p>\n<p>L\u00cdDIA PENELO<\/p>\n<p>La primera vez fue una noche de 1973. Entr\u00f3 en el Molino y qued\u00f3 fascinado. El ambiente de aquel cabaret lo atrap\u00f3 y, durante diez a\u00f1os, se convirti\u00f3 en el ojo indiscreto (pero autorizado) del establecimiento. Desde el escenario, la barra o los camerinos, el fot\u00f3grafo Josep Tobella (Barcelona, 1954) captur\u00f3 una d\u00e9cada de la vida \u00edntima del local m\u00e1s emblem\u00e1tico del Paralelo barcelon\u00e9s. \u201cFue alguna cosa m\u00e1s que una oportunidad para retratar vedetes de primera categor\u00eda, y me lo pas\u00e9 muy bien\u201d, afirma Tobella.<\/p>\n<p>Asegura que El Molino ten\u00eda un glamur que otras salas como Arnau no ten\u00edan. \u201cSiempre hab\u00eda m\u00fasica en vivo y resisti\u00f3 a la oscuridad de la dictadura. Quiz\u00e1s es que cuidaban de una manera especial a los artistas. Recuerdo que cuando cerraban un mes en verano los propietarios cog\u00edan a un grupillo y lo llevaban a Las Vegas o a Par\u00eds para mirar espect\u00e1culos. Entonces al cabo de un a\u00f1o retocaban lo que hab\u00edan visto y representaban el n\u00famero\u201d, recuerda el fot\u00f3grafo.<\/p>\n<p>De aquella necesidad de capturar el ambiente \u00fanico y seductor del Molino sali\u00f3 una serie de 150 im\u00e1genes. Y ahora cincuenta de aquellas fotograf\u00edas formen le exposici\u00f3n <em>Carpe diem, 10 a\u00f1os a El Molino, 1973-1983<\/em>, que se puede visitar en la galer\u00eda Setba de Barcelona, a partir de hoy y hasta el 28 de febrero.<\/p>\n<p><strong>Provocaci\u00f3n y seducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Lo primero que Tobella captur\u00f3 del Molino fue el final de la revista, el momento apote\u00f3sico cuando todos los artistas sal\u00edan al escenario cargados de plumas y sonrisas. Ense\u00f1\u00f3 aquella primera imagen a Vicenta Fern\u00e1ndez, la propietaria, y consigui\u00f3 su autorizaci\u00f3n para fotografiar las bambalinas del Molino. \u201cElla era el alma del local, era muy exigente pero muy maternal, cuidaba mucho a los artistas, y consigui\u00f3 reunir a personajes muy buenos\u201d, afirma.<\/p>\n<p>De todas las im\u00e1genes de la serie, Tobella siente un afecte especial por la que reproduce el rostro sereno de Aurora, la \u201csastra\u201d, la persona que ayudaba a los artistas a vestirse.<\/p>\n<p>Destaca tambi\u00e9n las fotograf\u00edas que hizo a Johnson mientras se maquillaba y se colocaba las pesta\u00f1as postizas. Unas im\u00e1genes ins\u00f3litas porque \u201c\u00e9l viv\u00eda en la calle Enten\u00e7a con su hermana y siempre llegaba maquillado a trabajar\u201d.<\/p>\n<p>Las im\u00e1genes de Josep Tobella huyen del desnudo gratuito. Los retratos de una Christa Lemm casi desnuda o de Sheila y Carmen Lorente desprenden sensualidad pero no deseo de carne f\u00e1cil. \u201cEn ning\u00fan momento hice una foto fuera de tono, por eso me abrieron las puertas. De todos ellos aprend\u00ed humanidad, en el escenario dan una imagen fr\u00edvola pero detr\u00e1s hay otro mundo\u201d, argumenta recordando que erotismo y pornograf\u00eda son dos conceptos diferentes.<\/p>\n<p>A Tobella le gusta subrayar que su trabajo no lo provoca ninguna intenci\u00f3n documentalista: \u201cEn aquel momento se hicieron muchas fotos documentales para dejar constancia de lo que pasaba o de los artistas que actuaban en el Molino, pero yo hac\u00eda las fotos que a m\u00ed me gustaban, y si uno sal\u00eda en muchas fotos, pues ning\u00fan problema\u201d.<\/p>\n<p>La exposici\u00f3n de Setba permite recuperar algunas de estas im\u00e1genes que se expusieron por primera vez en Barcelona y en Londres a finales de los a\u00f1os setenta. Aunque estas fotos no han quedado olvidadas dentro de un caj\u00f3n. En 1984 se public\u00f3 el libro <em>Josep Tobella-El Molino <\/em>\u00a0con textos de Miquel de Palol. Hace unos a\u00f1os, el MNAC compr\u00f3 20 fotos de esta serie para incorporarlas en el fondo fotogr\u00e1fico permanente del museo. Tambi\u00e9n han servido para ilustrar los libros \u201c<em>Barcelona er\u00f3tica\u201d<\/em>, de Joaquim Roglan, y \u201c<em>El Molino\u201d, un siglo de historia<\/em>, de Llu\u00eds Permanyer, entre otros.<\/p>\n<p>Casi todas las fotograf\u00edas las hizo con luz de ambiente, una c\u00e1mara anal\u00f3gica de 35 mm y las \u00a0positiv\u00f3 manualmente en blanco y negro. Con los a\u00f1os su manera de trabajar no ha cambiado mucho y continua usando aparatos anal\u00f3gicos: \u201cEl color no lo s\u00e9 positivar, todo es a base de filtros y c\u00e1lculos; en cambio, el blanco y negro es m\u00e1s manipulable\u201d.<\/p>\n<p>Especializado en fotograf\u00eda teatral, le gusta retratar ensayos de grupos de teatro amateur por la libertad que desprenden. \u201cEl teatro tiene una dificultad t\u00e9cnica, trabajas con poca luz, pero tiene la ventaja que los fotografiados no act\u00faan para ti, ellos interpretan su papel y t\u00fa buscas el momento\u201d, detalla un fot\u00f3grafo que despu\u00e9s de haber pasado muchas noches en el Molino a\u00fan no ha ido a descubrir el nuevo local. \u201cAquella etapa ya se termin\u00f3 y las cosas no se repiten\u201d, argumenta sin nostalgia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reportatje de Lidia Penelo<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":28403,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1090],"tags":[967],"class_list":["post-28406","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-elmolino"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fundaciosetba.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28406","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fundaciosetba.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fundaciosetba.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fundaciosetba.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fundaciosetba.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28406"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/fundaciosetba.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28406\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fundaciosetba.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/28403"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fundaciosetba.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28406"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fundaciosetba.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28406"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fundaciosetba.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28406"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}